Proteccion del medio ambiente en las estaciones de servicio de Repsol - repsol.com

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Sistemas de protección medioambiental en una estación de servicio

Las primeras estaciones de servicio empezaron a construirse hace ya más de un siglo para dar respuesta a la creciente industria del automóvil. Desde entonces hasta ahora, su diseño y equipamiento han evolucionado incorporando cada vez más elementos dirigidos a la protección medioambiental.

La protección ambiental se dirige a los tres vectores fundamentales: protección de la atmósfera, tratamiento de aguas y protección de los suelos y aguas subterráneas.

Protección de la atmósfera

En una estación de servicio, la emisión de vapores de gasolina tiene lugar en dos momentos puntuales: durante la descarga del camión cisterna, y de forma marginal durante el repostaje de los vehículos.

Fase 1. Descarga del camión cisterna

  • En primer lugar, se procede al desprecintado de las válvulas de descarga del camión cisterna.
  • A continuación, se conectan las mangueras de recuperación de vapores y de descarga de producto.
  • La gasolina contenida en el compartimento de la cisterna, impulsada por la fuerza de la gravedad, fluye a través de la válvula de fondo hacia el tanque de la estación de servicio, con un caudal aproximado de 1.000 litros/minuto.
  • El nivel del líquido va ascendiendo y, mediante un efecto de émbolo, desplaza los vapores que antes ocupaban el espacio disponible dentro del tanque.
  • Los vapores ascienden por la red interna de tuberías, y a través del conector pasan desde la manguera hasta la tubería que conecta con el colector de la cisterna.
  • Unas válvulas neumáticas situadas en la parte superior permiten la entrada de los vapores a los compartimentos del camión cisterna.
  • En la posición de “manguera conectada”, el obturador interno impide que los vapores salgan a la atmósfera por el respiradero, con lo que quedan contenidos dentro de la cisterna.       

Fase 2. Surtidores

Algunas estaciones de servicio cuentan también con sistemas de recuperación que reducen la emisión de gases a la atmósfera durante las operaciones de repostaje.
Los vapores procedentes  del depósito del vehículo son aspirados por un pequeño conducto ubicado en el boquerel, mediante una bomba alojada en el surtidor, y trasladados hasta el depósito enterrado.

Tratamiento de aguas

En la estación de servicio se originan tres tipos de aguas residuales

  • Aguas fecales, provenientes de los aseos de la estación de servicio.
  • Aguas hidrocarburadas, consecuencia de pequeños derrames accidentales durante las operaciones de repostaje o procedentes del lavado de vehículos.
  • Y aguas pluviales, procedentes de la recogida del agua de lluvia.      

Según el tipo de agua residual se establecen redes independientes que se unen en un punto final de vertido, el cual conectará con la red pública o un punto de drenaje adecuado.

Los tratamientos también serán diferentes:

  • La red de aguas fecales recoge y conduce las procedentes de los servicios higiénicos del edificio auxiliar y de los desagües de cafetería, hasta la arqueta final de la estación de servicio.
  • Si no existe red de saneamiento público en las proximidades, las aguas son tratadas de forma que se garanticen las condiciones establecidas en el permiso de vertido, ya sea a cauce o mediante infiltración al subsuelo. 

Este proceso se realiza en la depuradora. El proceso biológico más extendido es el tratamiento por fangos activos mediante microorganismos aerobios, similar a la autodepuración natural, que va a producir la oxidación de la materia orgánica. Por último se dispone de una arqueta donde se toman muestras para comprobar que las condiciones del vertido se mantienen en los límites deseados.

Funcionamiento de la depuradora

Se trata de un sistema que provoca el desarrollo de un cultivo bacteriano disperso en forma de flóculos o fangos activados, dentro de un depósito agitado y aireado por un reactor biológico, donde el alimento es el agua que debe depurarse.

La agitación evita que los flóculos sedimenten, y homogeneiza la mezcla de éstos con el agua residual. Al mismo tiempo, la aireación aporta el oxígeno necesario para los microorganismos.

Una vez alcanzada la floculación necesaria, con las partículas en suspensión atrapadas en el flóculo, las aguas pasan a un decantador secundario donde se separan los sólidos de los líquidos.

En la fase de recirculación, parte del sólido o fango que se separa vuelve al reactor biológico para asegurar la población de microorganismos, manteniendo así el grado de depuración deseado.

La principal ventaja es la versatilidad, ya que el sistema se puede dimensionar según se trate de pequeñas estaciones de servicio o grandes áreas.

La red de aguas hidrocarburadas recoge las aguas de zonas donde pueden producirse microvertidos ocasionales de hidrocarburos, por la descarga de los camiones cisterna, operaciones de repostaje o utilización de los equipos de lavado.

Se tratarán independientemente las aguas hidrocarburadas que proceden de los lavados y las procedentes de la pista y zona de descarga.

Las aguas hidrocarburadas son dirigidas al equipo de tratamiento compuesto por el conjunto decantador-separador de hidrocarburos.

Dichas aguas entran en el decantador para la separación entre las arenas, sólidos en suspensión y el líquido. A continuación el líquido pasa al separador, donde tiene lugar la depuración de hidrocarburos.

Funcionamiento del separador de hidrocarburos

La configuración del equipo es la siguiente:

  • Cámara de entrada en la que se retienen por decantación los sólidos en suspensión y comienza la separación del hidrocarburo y el agua por diferencia de densidad.
  • Una segunda cámara con placas coalescentes cuyo diseño, material y posición de montaje aceleran la separación gravitatoria de las pequeñas gotas de hidrocarburo que contiene el agua. Éstas se van liberando en gotas de mayor tamaño hasta la superficie de la cámara por la diferencia de densidad de ambos fluidos.
  • El hidrocarburo queda retenido en la parte superior por el propio separador, hasta que se realiza la extracción y traslado hasta una planta de tratamiento de residuos. Mientras, el agua es dirigida a la arqueta final de vertido a través de un recorrido específico.      

Algunos modelos disponen de una boya de obturación o válvula de cierre, cuya misión es evitar la salida de hidrocarburos cuando el depósito se llena. 

En el caso de trenes o puentes de lavado, se puede incorporar una recicladora para reducir el consumo de agua. Su misión es tratarla antes de su reutilización, ya que contiene un alto porcentaje de arenas, lodos, grasas, aceites, ceras, tensoactivos y sólidos en suspensión.

El tratamiento comienza en un decantador, sigue por el separador y llega al depósito de agua pretratada donde se procede a su aireación. Parte de esta agua se recircula y se pasa por filtros de arena para después utilizarla junto al agua de red.

La función de la red de aguas pluviales es recoger y conducir las aguas de lluvia o riego hasta la arqueta final de vertido. Se canaliza el agua procedente de la escorrentía de la estación, así como la que viene de las cubiertas de edificios y marquesinas, que en algunos casos, puede acumularse y ser reutilizada para el riego de superficies ajardinadas. Esta red no requiere ningún tratamiento.

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