
Las Estaciones de Servicio Repsol están diseñadas para asegurar la protección medioambiental en el entorno donde se ubican y garantizar la seguridad de las operaciones.

El diseño de las instalaciones está orientado a facilitar la mayor comodidad del cliente y a su vez tiene en cuenta los aspectos medioambientales.
De esta forma, el pavimento sobre el que se asienta cada Estación de Servicio Repsol está preparado para retener en superficie cualquier vertido que se pueda producir, y evitar así la contaminación del suelo y aguas subterráneas.

En las operaciones de reaprovisionamiento de gasolinas, se captarán los vapores emitidos, evitando así, su paso a la atmósfera y contribuyendo a la reducción de las compuestos volátiles que puedan activar la formación de ozono, nocivo para la salud.

Las aguas pluviales recogidas en las marquesinas o las procedentes de la pista o de los servicios complementarios son gestionadas convenientemente de acuerdo a su vertido final mediante el tratamiento adecuado.